Luis Carlos Reyes Sierra un enólogo neivano, adicto a las achiras, residente en Stuttgart

Luis Carlos Reyes Sierra

Luis Carlos Reyes Sierra

Mientras escribo este post aprovecho para comer unos bizcochos de achira que me ha regalado un amigo que acaba de llegar de Colombia. Pienso en Luis Carlos Reyes Sierra, vitivinicultor y enólogo, nacido en Neiva, quien vive en Alemania hace 13 años y cuya historia de superación y esfuerzo publicamos en el Diario del Huila el pasado domingo 10 de marzo dentro de la serie periodística “Huilenses en el mundo”.

Al degustar cada bizcocho comprendo perfectamente por qué para Luis Carlos estos panecillos son como una adicción. Son muy ricos y también es uno de los alimentos más autóctonos y consumidos en el Huila, pero como contaba el enólogo, el comerlos cuando se está lejos reviste el momento de un halo nostálgico cargado de recuerdos de ese sitio en el que no nos encontramos, de ese lugar del que emigramos. Por eso él y seguramente cientos de huilenses más que residen en el exterior aprovechan cada visita al Departamento para aprovisionarse de una buena cantidad de este manjar tostado.

Producción de Achiras. Fotografía del Diario del Huila

Producción de Achiras. Fotografía del Diario del Huila

Algunos lectores me han expresado que les gustó mucho la forma como decidí empezar el artículo sobre Luis Carlos, que les resultó muy graciosa.  La verdad es que ese detalle fue una de las cosas que más me gustó que me contara porque conozco muchísimas personas a las que les encanta los bizcochos de achira, que a propósito, si no lo sabían, acaban de entrar a formar parte de los productos protegidos en su origen, junto con el Café de Colombia, las hamacas de San Jacinto, las artesanías de Ráquira, la cholupa del Huila, el Café de Nariño y el Sombrero vueltiao.

Luis Carlos Reyes vive en Alemania hace 13 años

Luis Carlos Reyes vive en Alemania hace 13 años

Pero Luis Carlos también me contó otros detalles interesantes de su vida, como las dificultades que tuvo que afrontar para estudiar enología en un país como Alemania donde si no se controla el idioma es muy difícil integrarse. Él recurrió a su ingenio y  no sólo aprendió alemán sino que además apostó todo por hacerse enólogo. Este es el oficio que le ha abierto las puertas profesionales y laborales a más de 9.000 kiómetros de distancia de Colombia. Y ha sido Stuttgart la ciudad en la que está teniendo la oportunidad de construir una familia. Allí no sólo vive con Elizabeth, su esposa, y sus hijos, también con Martha Lilián su hermana, cuyo apoyo ha sido fundamental para este opita.

Quiero terminar este post compartiendo algunas de las opiniones que los lectores del Diario:  “Sencillamente genial”, “Qué buen ejemplo de superación; soy un seguidor de la enología!”, “Bonita historia.” La constancia vence lo que la dicha no puede” y “Que artículo tan bonito y positivo. Me alegra que Luis Carlos se haya integrado bien en esa sociedad, pues la cultura alemán es muy positiva, seria y trabajadora…”.

Las comparto porque realmente me alegra mucho darme cuenta de que las historias que estamos publicando van gustando, van arrancando opiniones positivas, pues de esto se trata.

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